La innovación educativa requiere de un proceso educativo que conste de un proceso de aprendizaje que sea significativo, autónomo, enriquecedor. También de un proceso de enseñanza que sea de acompañamiento que ayude a construir el conocimiento, es decir, una práctica que vaya unida al aprendizaje. La formación docente y los recursos forman parte de este proceso, todo ello va a permitir que se pueda desarrollar este diseño didáctico.
¿Pero qué ocurre con el gobierno a la hora de innovar?Se enfrenta a numerosos desafíos que se deben transformar, deben conocer experiencias previas para saber qué trayectoria deben tener, se deben plantear cuestiones y dar lugar a un reciclaje de ideas.
"El sistema educativo no nos invita a innovar" en palabras del Dr. Berlinski (Veáse en el siguiente vídeo)
La clave es incentivar a todo aquel que quiera participar de la educación y para ello tiene que haber recursos y destinar un dinero considerable a investigación, sino no hay innovación. Tienen que ser la finalidad con la que se quiere hacer este tipo de proyectos
Es básico tener un sistema educativo claro y definido antes de llevarlo a la práctica. Debe ser evaluado y ver si de verdad va a funcionar en el individuo. Es entonces cuando los gobiernos deben ayudar y apoyar a las escuelas, a las universidades, encaminarles y darles accesibilidad a esta innovación que se quiere conseguir.
Los gobiernos siguen muchas normas y la concentración de poder junto con la toma de decisiones al final lo que hacen es apagar la creatividad que se estaba generando. Para contrarrestar esta situación, se puede dar cierta libertad a las escuelas así como promover estrategias donde los docentes y personal colaboren y participen. Por último, que los centros tengan una estructura más abierta en el sentido de dialogar, debatir y llegar a conclusiones conjuntas.
Y para afianzar las innovaciones que se alcancen es necesario considerar las circunstancias de cada institución, se hace necesario una flexibilización de las regulaciones puesto que es adecuado reflexionar sobre los cambios que se quieran dar y realizar una correcta evaluación de ellos. Y por supuesto, que los gobiernos tengan una política de apoyo a esta innovación, es esencial querer dar este paso.
Todo esto se puede hacer posible, de hecho, ya hay en marcha a nivel nacional proyectos innovadores desde el gobierno para evitar que haya abandonos escolares o simplemente que no haya fracaso escolar, para una mejora en la calidad educativa. Se trata de convocatorias dirigidas por especialistas en diferentes colegios o instituciones.


No hay comentarios:
Publicar un comentario