La innovación educativa es uno de los conceptos que más se habla, ¿pero para qué innovar?
El aprendizaje es la base por medio de la cual las sociedades construyen su futuro, por ello lo novedoso es que la sociedad se plantee nuevas formas de aprender. Muchos se preguntan qué es lo que debería aprender un niño para poder enfrentarse a esta sociedad.
Es realmente interesante reflexionar sobre una frase dicha por John Dewey: "Si enseñamos a los estudiantes de hoy como enseñaban a los de ayer, les estaremos robando el futuro"
Esta afirmación es muy acertada y está bien leerla un par de veces y pensar si realmente es razonable o no.
Generaciones anteriores a nosotros aprendían de un modo muy tradicional, pues eran otros tiempos en el que la educación comenzaba a ser muy reglada y no salían de ahí. Sin embargo, la sociedad ha cambiado, nos encontramos en una era muy digital con un fácil acceso a toda la información que queramos, nuevos recursos.
Es el momento de preguntarse, ¿los niños deben continuar aprendiendo del mismo modo que antes para adquirir las mismas competencias y habilidades? ¿conseguirán tener de este modo una educación integral?. La respuesta es no. Porqué no aprovechar estos avances que se han conseguido e innovar. Ahora tenemos todo a nuestro alcance y por tanto, es un buen punto de partida.
Todo es posible, la innovación pueda darse en cualquier circunstancia, en cualquier momento y en cualquier lugar, siempre con un sentido. Si conseguimos avanzar en este sentido, los niños y niñas también conseguirán convertirse en agentes de cambio siendo los protagonistas de su aprendizaje, personas activas que participen dentro de la sociedad, pues son el futuro.
El siguiente enlace nos muestra un vídeo obtenido de la red social Twitter, concretamente del usuario @porlainnovación en el que varias personas escogidas al azar dan valor a la labor docente en este período de pandemia. Cada uno comenta una frase motivadora, por ejemplo, "Sois quienes dais luz cuando todo está oscuro". Esto nos ayuda a innovar, nos da el empujón para arriesgarnos y ver que todo este proceso tiene sentido.
https://twitter.com/porlainnovacion/status/1337328075411959809?s=20
Por otro lado, hace unos meses se realizó una encuesta a 18 docentes sobre varias cuestiones relacionadas con la innovación educativa. Su objetivo era conocer las necesidades de la sociedad para poder crear una propuesta disruptiva.
En principio la mayoría de personas marcaron que actualmente no hay buenos sistemas educativos del todo y comentaban que algunas de las metodologías que serían más acertadas son el aprendizaje por proyectos, aulas abiertas, Flipped clasroom, etc. Se puede afirmar que no van mal encaminados pues una buena innovación tiene que romper con esas pedagogías tradiciones y tal y como ellos indicaban, es fundamental cambiarlo y dar lugar a unas pedagogías más activas. También señalaban los recursos que serían ideales utilizar, por ejemplo material que utilicen en su día a día combinándolo con medios digitales.
Sí que es cierto que hay profesores que están acomodados en una docencia más tradicional por el número de años que llevan en la profesión, pero como se puede apreciar anteriormente muchos otros apuestan por el cambio educativo.
En la siguiente imagen (obtenida del libro "Cambio e innovación educativa: las cuestiones cruciales") podemos apreciar las diferencias entre lo que sería la pedagogía tradicional frente a una pedagogía innovadora. Se hacen evidentes todos estos cambios que venimos hablando. Tanto en contenidos, como en la organización de sistema y la pedagogía más adecuada a utilizar.
Una de las pautas necesarias para innovar que más se menciona, es el empleo de metodologías activas. Esto son métodos que centran al alumno en su aprendizaje, fomentan el trabajo en equipo y dejan de lado la parte memorística. El objetivo principal es preparar al alumno para su vida. Aunque este término ya surgió varios siglos atrás, actualmente hay variantes más modernas e innovadoras de las características establecidas en ese tiempo. A continuación se observan las siguientes (Página web oficial InspiraTics):
Eduforics, 10 mejores metodologías activas
Vamos a continuar investigando sobre innovación educativa. El tiempo dedicado a ello es una de las preocupaciones de algunos maestros, sin embargo hay que tener claro, que cuando se investiga se tienen que tener unos objetivos previos y una finalidad. El tiempo es simultáneo a cuando inviertes en preparar las clases del día siguiente. No se centra la atención en las actividades a realizar sino en el proceso de aprendizaje.
Si conseguimos que docentes de nuestro alrededor vean la necesidad de ir un paso más allá, de mejorar y de probar nuevas opciones, estaremos consiguiendo una unión que acabará en éxito lo más seguro. Es esencial la implicación y la ganas de innovar.
El libro de llama: Los agentes de la innovación en los centros educativos. Profesores, directivos y asesores.






































